El pasado 24 de septiembre se celebró en el Hotel Boston de Zaragoza, la fiesta de fin de proyecto “17 Cimas” de la Fundación Carlos Sanz. La fiesta contó con la presencia del veterano periodista José María García.

Carlos Sanz arrancó hace 13 meses, junto a su hijo Samuel, el proyecto solidario ’17 cimas’ con el objetivo de coronar el pico más alto de cada comunidad autónoma de España y, en la cumbre, promocionar la donación de órganos.

El pasado sábado en Peñalara (Madrid), padre e hijo coronaron la última montaña en su hoja de ruta. “Supuso una alegría muy grande que demuestra el triunfo de la voluntad, que con ella todo se puede conseguir”, cuenta Carlos, con cuatro trasplantes de hígado y dos prótesis de cadera en su historial médico.

La idea inicial era completarlo en dos años, pero el mal estado de sus rodillas aceleró la programación de las ascensiones. “Tengo las rodillas muy mal, necesito dos prótesis y no sabía si iba a aguantar”, explica Carlos. De hecho, sus rodillas le dieron un susto en el último descenso. “Después de las fotos de rigor, me entró un gran dolor. Apenas podía andar. Para bajar tuve que tirar de bastones”, especifica. “Pensé que tendría que bajarlo en brazos”, añade Samuel.

Inesperada presencia de José María García
Con el reto cumplido, Carlos y su hijo llenaron el zaragozano Hotel Boston, de amigos y periodistas, para compartir con ellos la alegría por la gesta lograda.

Pero el acto tenía alguna sorpresa reservada para Carlos. El veterano periodista deportivo (amigo íntimo de Carlos Sanz y su familia) fue presentado por Luis Larrodera y dejó boquiabierto al protagonista de la tarde.

José María García le dedicó unas palabras llenas de cariño, apoyo y admiración.

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Una aventura llena de momentos inolvidables
A pesar del imprevisto en la última estación, esta aventura les ha dejado un inolvidable álbum de buenos momentos. “Si tengo que elegir, además del final del trayecto, me quedo con Torreblanca, la cima de la ilusión por ser la primera, Torrecerredo, la cima de la dificultad porque es la que más miedo nos daba y más nos llenó, y Aneto, porque ya me pasaron factura las rodillas y vivimos una sensación increíble”, resume Carlos.

Para el dúo también hubo instantes complejos. Sobre todo en Pica d’Estats y Peña Trevinca. “En ambas estuve con fiebre, pero no me rendí. Pienso que en el momento en el que le abres la puerta una vez a la duda, lo acabas dejando. Si lo hubiera hecho, estaría aún por la quinta o sexta”, reflexiona Carlos. En esas crisis, el papel de Samuel como portador de su mochila y la ayuda de montañeros expertos se hizo imprescindible. “Los guías nos han dado muchísima seguridad. Han hecho posible lo que solos hubiera sido imposible”.

Reto contra la exclusión social
Con ’17 cimas’ y a través de su Fundación, Carlos Sanz quiso poner su granito de arena a la difusión de la donación de órganos, un ámbito en el que España es líder a nivel mundial. “Que una persona trasplantada supere un reto como éste es algo que hasta ahora nadie se había planteado. No me gusta ser hombre récord sino demostrar que las cosas, por muy difíciles que sean, se pueden conseguir”.

A ese componente pionero de ser el primer trasplantado en lograrlo, le sumó un matiz solidario. Entre 2016 y 2017, destinará un euro por cada metro de ascensión acumulado a becas de material escolar para chavales en riesgo de exclusión social. En total, 20.000 euros de la financiación recibida por el Gobierno de Aragón. Una cifra que, tras 300 kilómetros andados, se convierte en gesta de altura.

Fuente: www.marca.com
Blog del proyecto: “17 cimas”