La divertida y alocada prueba se desarrolló en el lujoso Hotel Hermitage del Principado de Andorra.

Concretamente en Soldeu, en el principado de Andorra, a 1.850 metros de altura. Los concursantes, fueron divididos en tres equipos, y trabajaron para el room service del exclusivo Hotel Hermitage (5 estrellas).

Por primera vez en la historia de MasterChef, hubo un único capitán -capitana- que dirigió a los tres equipos.

Para superar la prueba tuvieron que atender a unos huéspedes hambrientos y muy gamberros. Ellos fueron Luis Larrodera y Xavier Deltell, quienes junto al jurado y a la presentadora Eva González, llamaron continuamente al servicio de habitaciones para complicar la tarea a los concursantes y aumentar así el nivel de dificultad de la misma.

Entre todos lograron, sin duda, una de las pruebas más divertidas que se han visto hasta hoy en Masterchef. Además, el programa consiguió su récord de audiencia de esta temporada, con un espectacular 19’5% y 3.363.000 espectadores.