Viajará hasta Andorra para formar parte de la prueba de exteriores del programa, en el lujoso hotel Hermitage.

La competencia en las cocinas es cada vez mayor y los aspirantes ya saben lo duro que es MasterChef, y el seguir en el programa es cada día más difícil.

En esta ocasión, la prueba de exteriores tendrá lugar en Soldeu, en el principado de Andorra, a 1.850 metros de altura. Los concursantes, divididos en tres equipos, trabajarán para el room service del exclusivo Hotel Hermitage (5 estrellas). Y por primera vez en la historia de MasterChef, un solo capitán dirigirá los tres equipos. Para superar la prueba, más vale que se graben a fuego el lema andorrano Virtus unita fortior (“La virtud unida es más fuerte”).

Y por si fuera poco, unos huéspedes muy gamberros van a dar la lata durante toda la prueba. Ellos serán Luis Larrodera y Xavier Deltell, quienes junto al jurado y a Eva González, llamarán continuamente al servicio de habitaciones para dificultar la tarea a los concursantes. Finalmente, solo un equipo se librará de la eliminación.